Si el que escribe a las 11 de la noche te espera hasta mañana, ya se fue con el que sí contestó.
No es que no tengas equipo. Es que tu equipo duerme, y el cliente no avisa cuando decide.
Y hay algo peor, porque ya te pasó del otro lado: la agencia que te dejó en visto. Le escribiste de buena manera, no te dio solución, y después simplemente dejó de responder. Eso que te hicieron a ti es exactamente lo que tu negocio le está haciendo a los suyos cada noche y cada fin de semana.
Un agente que contesta en menos de un minuto, a la hora que sea
Lee la ficha antes de responder. Manda el plano, el catálogo o la ficha del producto en PDF, en la misma conversación. Califica según tus reglas. Y deja la reunión agendada en tu calendario con su link de videollamada, con la ficha del cliente escrita, sin que nadie transcriba nada.
Si detecta un reclamo o una duda que no le corresponde, avisa a tu equipo al instante. A nadie le preguntan dos veces lo mismo.
No inventa. Y si inventa, no lo cobramos.
El miedo no es que el bot no conteste: es que conteste mal. Que prometa un precio que no existe, un plazo que no puedes cumplir, una condición que nadie autorizó. Ese cliente no vuelve, y además lo cuenta.
Por eso el precio no lo produce el modelo: sale de una tabla que tú controlas. Si la tabla no tiene la respuesta, el agente no la inventa: pregunta o deriva. Las reglas de lo que puede y no puede decir quedan por escrito antes de partir.
Y lo firmamos: si el agente le inventa un precio o un dato a un cliente tuyo, ese mes de agente no se cobra. El registro completo de conversaciones es tuyo y puedes revisarlo cuando quieras.
No tienes que enseñarle nada
Las plataformas te entregan el software y te dicen «solo enséñale sobre tu negocio y listo». Eso no es una solución: es una tarea. Y es la misma razón por la que ya compraste una herramienta que nadie en tu equipo alcanzó a implementar.
Acá no te pedimos que experimentes ni que te sientes a afinar una IA. Te pedimos que nos cuentes cómo funciona tu negocio. Tú conoces tu mercado mejor que nadie; lo que no tienes es tiempo para traducirlo. Eso lo hacemos nosotros: tomamos tus reglas, tus objeciones, tus precios y tus límites, y moldeamos el agente para que responda como tú sabes que hay que responder.
No te vendemos un Ferrari. Te llevamos.
Las plataformas te entregan un panel donde los chats entran en tiempo real y se mueven solos. Es una herramienta de operación hecha para un equipo comercial que la mire todo el día. Si nadie entra, no sirve de nada. Y tú no vas a estar mirando un feed de conversaciones: tienes un negocio que dirigir.
Cada semana sabes cuántos leads calificados entraron. Ese es el número, y llega solo, sin que lo pidas. Semanal y no mensual, porque es la cadencia en la que tú decides: el lunes sabes con qué cuentas el viernes.
Tienes también tu propio panel, con un asistente de IA al lado para preguntarle lo que quieras en tus palabras. Pero entrar es opcional: entender el panel no es el peaje para saber si funcionó. Las llaves están puestas, y si algún día quieres manejarlo, hay quien te explique.
Ya está operando
El agente atiende hoy el WhatsApp de una constructora: responde, manda el plano en PDF, pregunta si tiene terreno y deja la visita agendada. Está en operación, no es una demostración.
Lo que cuesta, y lo que no
Se cobra la implementación, porque esto es una construcción y no una suscripción que se apaga si dejas de pagar. El primer mes de operación no se cobra: ves el agente andando y las reuniones en tu calendario antes de que llegue la primera mensualidad. No hay trámite que hacer ni nada que reclamar.
El número de WhatsApp, la base de contactos y el registro de conversaciones quedan a tu nombre desde el día uno. Y si decides irte, el sistema construido es tuyo.
Agenda tu diagnóstico · 45 minutos, por videollamada, y te llevas el plan por escrito trabajemos juntos o no.